jueves, 9 de febrero de 2012

Astros




Astros


En una mesa de poker alguien está ligando mucho, pasaron tres vueltas y parece que la suerte no va a moverse de la silla de respaldar rojo. De un momento para otro el señor que había acumulado la mayoría de las fichas se queda mirando el paño verde vacío. Vuelve a su casa con menos de lo que había llevado. 

Nuestra música ligó allá por los setentas y principios de los ochenta.  Después de varias manos,  la riqueza sonora fue desapareciendo junto a los maestros ejecutores. Esos astros divinos son cometas, y por el momento, sólo nos quedará contemplar su estela luminosa. Quedan los discos como registro y unas lágrimas de vinilo que gotean en los techos de las casas.

El jugador espera la nueva baraja, el mazo de cartas guarda un perfecto orden, es una nueva noche con aires de repetición. El groupier reparte las fracciones de suerte.

 Sobre el adoquinado de una noche de verano que se convirtió fresca, vimos el reflejo de un cometa. En la galaxia se está preparando una próxima invasión. Quiero creer que seremos salpicados por la locura de los grandes


para Luis.